Recibir un regalo de alguien
siempre es motivo de alegría. Detrás de ellos siempre se esconden un sinfín de
emociones y sentimientos que tantas veces con palabras no alcanzamos a
expresar. Lo que le da el valor al
regalo es el deseo que se esconde detrás de aquellos que te lo ofrecieron. Ayer pusieron
en mis manos un hermoso regalo: mi primera capulana.
Esa tela sencilla, llena de múltiples colores y que tanto expresa a las mujeres de esta
tierra. Generalmente la usan como falda, pero sirve para muchas más cosas;
llevar los bebés, cargar la compra,
tumbarse en el suelo mientras se espera, cubrirse la cabeza del sol… Pero esta venía con un deseo que me hicieron
explícito. Mientras me la ofrecían, en medio de un baile, alguien hablaba en
voz alta: - Aquí está el hermoso símbolo de las mujeres de esta tierras, las
mamás africanas son las portadoras y guardianas de la vida, eso queremos que
seas tú para nosotros.
Gracias, pensé cuando lo abría,
por hacer de este pequeño gesto una hermosa invitación a vivir desde Tus
deseos: no dejar de buscar allí donde late la Vida para guardarla y ofrecerla a
otros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario